Y así, sin darme cuenta...han pasado casi dos años desde la última entrada.
La releo de vez en cuando, me gusta leerme cosas felices, ver que las pude escribir.
En éstos dos años han pasado muchas cosas, unas buenas, otras maravillosas, y otras no tanto...
Empezaré con el resumen:
En Reyes del año pasado, me sorprendió mi M con un anillo y una proposición, a la que no podía decir que no, me pedía compartir con él el resto de nuestra vida. Y oye, no encontré otra respuesta que un abrazo, un beso, lágrimas, y un si quiero.
Le siguieron meses de emociones, de buscar vestido con mi madre, hermana, sobrina y amiga E, brindis el primer día que me probé vestidos, lágrimas que asomaban, de felicidad...fueron momentos tan emocionantes que aún se me nublan los ojos al acordarme.
Buscamos un restaurante que nos gustara, con encanto para nosotros.
Hicimos la lista de invitados y nos dimos cuenta de quien no queríamos que faltara, y quien nos daba igual si venía o no venía...siempre he dicho que todo el mundo debería casarse alguna vez en la vida para ver la gente de alrededor que se interesa por vosotros, la gente a la que le da absolutamente igual, y los envidiosos. Y si, yo me he encontrado bastantes sorpresas.
Desde el principio teníamos claro que queríamos una despedida conjunta, después de 2 años viviendo juntos, no necesitaba irme de fiesta loca con mis amigas antes de la boda. Queriamos compartir también ese momento el uno con el otro. Y unir a sus amigos y mis amigas nos parecía un buen plan!
Así que mi inseparable E nos preparó una despedida para el recuerdo, la noche de Halloween, con nosotros de novios muertos, y nuestros amigos juntos! Lo pasamos genial.
Y se acercó el día... El 14 de Noviembre cayó una lluvia tremenda, no dejábamos de mirar al cielo, aunque he de reconocer que a mí me parecía que unas fotos con lluvia y paraguas también tendrían encanto.
Y llegó el día 15 de Noviembre, esa noche antes de la boda me subí a dormir a casa de mis padres. A mi madre le hacía ilusión, y al casarnos por la mañana, y empezar desde bien temprano la sesión de belleza, mejor amanecer allí.
Y salió el sol. Hizo un sol tremendo todo el día. No paraba de mandarle mensajes a mi M, "Mira que sol!"
Quién me conoce, sabe lo que lloro en las bodas...pues imaginaros en la mía... No me encontraba nerviosa, sólo tenía ganas de llorar, me emocionaba de imaginarme a M en el altar esperandome. Había soñado tanto ese momento desde pequeña....
Para sorpresa de absolutamente todo el mundo, habíamos contratado un coro rociero. Desde siempre me habían gustado las bodas con coro, y sólo 15 días antes se lo dije a M, que tampoco sabía nada, para que eligieramos los temas entre los 2.
Fué muy emocionante entrar con mi padre del brazo y oyendo cantar al coro, y allí estaba él, mirandome, sonriendo, emocionado.....
Fué un día maravilloso y ahora soy una señora casada..ja!
Después han pasado muchas otras cosas...pero ya las contaré ;)
Ahora solo pienso en VACACIONEESSSS
Besos mil!!!
Olgui!!
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